Con una votación que no pasó desapercibida, la Legislatura de Córdoba aprobó una reforma profunda de la Ley Provincial de Tránsito que redefine sanciones, habilita nuevos mecanismos de fiscalización y modifica criterios clave para los conductores.
La iniciativa apunta a reforzar el control vial y actualizar un sistema que, según el oficialismo, había quedado desfasado frente a las nuevas tecnologías.
Uno de los cambios centrales está vinculado al uso de luces: se autoriza la circulación con sistemas automáticos durante el día, pero se ratifica la obligatoriedad de las luces bajas ante condiciones de visibilidad reducida como lluvia, niebla o polvo.
La norma también formaliza el uso de cámaras y dispositivos electrónicos remotos como herramientas válidas para detectar infracciones, ampliando el alcance de los controles sin necesidad de presencia física.
La reforma avanza además en la digitalización del régimen sancionatorio. Se incorporan actas digitales y notificaciones electrónicas, tanto al domicilio declarado en la licencia como a través del sistema Ciudadano Digital. En el caso de conductores de otras provincias, se habilita la posibilidad de intervenir ante el juez de faltas del domicilio del infractor, siempre que el juzgado esté registrado y el conductor cuente con CIDI.
En materia de faltas, la ley introduce la figura de la reiterancia, que agrava la situación de quienes cometan una nueva infracción mientras aún se encuentran siendo juzgados por una anterior. A esto se suma una actualización del esquema de alcoholemia, con retenciones de licencia que van desde tres meses para valores menores a 0,4 g/l, hasta un año cuando se superan los 0,55 g/l.
Como parte del nuevo enfoque sancionatorio, la normativa incorpora alternativas como trabajo comunitario, cursos obligatorios y programas terapéuticos o psicosociales.
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