A pesar de transitar los meses de invierno -período que históricamente registra los picos más altos de demanda-, la supervivencia de las panaderías en Córdoba atraviesa una de sus crisis más agudas. Entre la pérdida del poder adquisitivo de los clientes y incrementos desmedidos en los servicios públicos, el sector industrial advierte que sostener la actividad comercial es una tarea cada vez más insostenible.
En una entrevista en Ahora Noticias por los SRT, Marcelo Caula, presidente del Centro de Industriales Panaderos y Afines de Córdoba (CIPAC), expuso la cruda realidad del rubro y alertó sobre el impacto que están sufriendo los comerciantes.
La retracción del consumo
De acuerdo a las estadísticas del CIPAC, en comparación con años anteriores, las ventas de pan francés y miñón cayeron un 10%, mientras que la demanda de criollos bajó un 20% y el rubro de facturas y especialidades sufrió una contracción del 50%.
"Si bien estamos en la mejor temporada o sea el mejor mes por lo frío que tiende a consumirse más todo lo que es panificado, hablando de cifras de años anteriores estamos por debajo", detalló Caula, al tiempo que atribuyó la retracción directamente al bolsillo de la gente: "Lo aducimos a una falta del poder adquisitivo de la gente, del cliente de todos los días".
Gas, costo de producción y precio del alquiler
Sostener un local abierto implica afrontar estructuras de costos que se han disparado por encima de cualquier margen de ganancia. Caula explicó que mientras que el precio del trigo aumentó un 300% respecto a 2023 y los insumos como grasa y margarina subieron un 700%, el servicio de gas natural registró una suba del 1.700%. En contraposición, el precio sugerido del pan solo se incrementó un 400% en el mismo período, lo que implica una constante pérdida de rentabilidad para los industriales.
Actualmente, muchas panaderías de la provincia reciben facturas de gas que alcanzan los 2,5 millones de pesos mensuales, cuando en condiciones anteriores abonaban cerca de 500.000 pesos. Para el titular de la cámara, la brecha es determinante: "Esa diferencia de 1,5 o 2 millones de pesos es prácticamente lo que se paga por el alquiler del local donde estás ubicado".
Alarma en las PyMEs
Frente a la inminente llegada de los meses estivales, donde el consumo de panificados disminuye drásticamente, los comerciantes ven con incertidumbre la posibilidad de mantener los puestos de trabajo y pagar las obligaciones laborales y fiscales.
"Si vos me decís 'esto va a mejorar, la gente va a tener mejor poder adquisitivo', yo no lo veo así. Está muy complicado y no sé cómo vamos a hacer para pasar el verano", manifestó Caula, señalando además que la falta de liquidez obligará a muchos comercios a perder el punto de equilibrio o desplazarse hacia la informalidad.
Por último, en su carácter de referente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), alertó que este escenario no es exclusivo del sector panadero ni de la provincia. Según relevamientos del organismo, 7 de cada 10 PyMEs argentinas estarían evaluando cerrar si la situación actual se prolonga, razón por la cual se insiste en la aprobación de un proyecto de Ley de Emergencia PyME para frenar embargos y aliviar las cargas tributarias y tarifarias.
📝 Cba24N
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